Habilidades y destrezas II: Comportamientos con robótica

por | Ene 9, 2017 | Habilidades educativas, Robótica educativa

DESARROLLO DE HABILIDADES EN ROBÓTICA

Hemos vuelto con el comienzo del nuevo año y os traemos la segunda parte sobre los beneficios de la robótica para niños, así como de las nuevas tecnologías. Para recordar, dividimos dos tipos de habilidades : las técnicas, de las que ya os hablamos en el primer post, y las habilidades en relación a comportamientos, que serán de las que hablemos en este post.

HABILIDADES DE COMPORTAMIENTO Y DESTREZAS CON ROBÓTICA

Si bien es muy importante que los niños aprendan a desarrollar talentos y conocimientos basados en la teoría, también debemos tener en cuenta que en la educación de nuestros niños debemos introducirles a comportarse dentro de una sociedad.

habilidades de comportamiento
Como bien sabemos, desde las edades más tempranas, los niños empiezan a desarrollar diferentes comportamientos en relación a las experiencias que ellos tienen y en la forma en que nosotros les ayudamos a gestionarlos. 
Los niños se frustran, lloran, ríen, aprenden e incluso se esfuerzan o no en función de cómo les enseñamos, tanto en casa como en el colegio, a gestionar esos sentimientos y a cómo deben afrontarlos.

Desde nuestras clases de robótica queremos introducir y ayudar a preparar a los niños a reconocer estos sentimientos y a gestionar sus comportamientos, estimulando y reforzando las actitudes positivas y ayudándoles a tolerar y modificar las negativas, lo que le será muy útil en su futuro desarrollo personal y por supuesto, aunque aún sean pequeños, en el entorno laboral.

Desde Ebot, consideramos que las mas importantes son las siguientes:

1. CREATIVIDAD

La robótica permite que los niños construyan los robots desde su imaginación, deben pensar en la manera de construirlos y cómo hacerlos funcionar. Desde un pensamiento creativo en la libertad de construcción, hasta la creatividad que ellos mismos desarrollan al pensar en diferentes caminos para resolver un problema planteado por los educadores. Esta creatividad, unida a un pensamiento lógico permite que el niño vea más allá de un solo camino para llegar a su objetivo.

2. TRABAJO EN EQUIPO

Aunque ya dedicamos un post anteriormente a este tema, a modo de resúmen, la importancia de los valores en el trabajo en equipo es fundamental. Los comportamientos que los niños tienen en los grupos de trabajo pasan primero por asumir un rol, tomar decisiones, organizarse, repartirse el trabajo, respetarse y adquirir una visión desde diferentes puntos de vista de un mismo problema. Este tipo de comportamientos les serán muy útiles para su futuro en el entorno laboral dado que los puestos de trabajo y las metodologías aplicadas en las empresas innovadoras fomentan el trabajo por equipos y proyectos.

3. HABILIDADES SOCIALES – AUTOCONFIANZA

Lo más importante de estos comportamientos, es que los niños consiguen relacionarse con otros niños. Esta afirmación, que a priori puede parecer lógica, no lo es tanto cuando los niños tienen diversos problemas de timidez causada, en mayor medida por sus inseguridades.

El hecho de que se trabaje en grupo y cada uno tenga que asumir un rol, les pauta al resto del grupo que cada miembro del equipo es necesario para llegar a la resolución del problema y por tanto ninguno es menos que otro. De esta manera, su seguridad aumenta ya que siente que su trabajo es válido para sus compañeros. Fomenta la participación, la expresión de opiniones, la motivación y el sentimiento de pertenencia al grupo, lo que mejora la relación con sus compañeros y con los niños de su entorno.

4. RESPETO A LOS DEMÁS Y COMPARTIR

Los educadores tratan en todo momento que los integrantes del grupo lleguen a resolver el problema , pero, como en todo grupo de niños o adultos, surgen conflictos derivados de las diferentes opiniones e incluso de un rol extremadamente autoritario. Cuando los educadores detectan este tipo de comportamientos, tratan de pautarles para que entiendan la importancia de compartir las opiniones y por suspuesto, les hacen entender que ninguna opinion es puramente correcta, sino que el problema se soluciona uniendo las opiniones. En muchos casos, a lo a lo largo de los cursos, hemos visto que la metodología de trabajo de la robótica permite que los mismos niños pasen de una situación en la que les es dificil mediar, a una en la que determinados miembros asumen los roles de mediadores y no es necesaria la intervención del educador, por lo que asumimos que han desarrollado esa habilidad.

5. GESTIONAR LA FRUSTACIÓN

No siempre los ejercicios salen bien y muchos niños que temen el fracaso, y se lo toman como algo personal. La robótica les da la oportunidad de probar muchas veces hasta que consiguen solucionar el ejercicios. Los niños comienzan a darse cuenta de que llegar a un objetivo, no siempre se consigue a la primera, pero que gracias a la prueba y error pueden mejorar en los procesos para lograrlo y, finalmente lo consiguen. De esta manera la frustración la canalizan tanto ellos mismos como gracias a sus propios compañeros, ya que consiguen apoyarse mutuamente y dejar la frustación de lado.